La nueva bajo coste deberá afrontar otro reto no menos importante: la contratación de segundos y comandantes en el mercado europeo, desligados laboralmente de Iberia para no incurrir en posibles conflictos con el Sepla, el sindicato que agrupa a los pilotos. Este colectivo, poco después de confirmarse oficialmente la creación de la compañía, advirtió que no admitirá el trasvase de profesionales de Iberia a la nueva compañía bajo la amenaza de emprender duras actuaciones.
Con una flota inicial de cinco aeronaves el índice de tripulación («crew index») requerido oscilará entre las 4,5 y 5 tripulaciones que como media utilizan las compañías de bajo coste. Es decir, que la joven compañía necesitará contratar por cada avión a dos pilotos y cuatro azafatas, de forma que la plantilla inicial estará formada por cerca de cincuenta profesionales y alrededor de cien tripulantes de cabina.
El fichaje de segundos no ofrecerá problemas, dado la elevada oferta de jóvenes en situación de paro -alrededor de 3.500- que actualmente disponen de una licencia de vuelo a través de cursos privados. Más complejo se antoja la selección de comandantes ya habilitados para volar el A-320, que deberán ser remunerados en cuantía suficiente como para provocar el abandono de sus compañías de origen. Fuentes del sector apuntan a LTE y Vueling como las dos aerolíneas que podrían salir más perjudicadas del proceso laboral abierto.
Desde la óptica de la gestión, la nueva sociedad está buscando a un consejero delegado con contrastada experiencia en el sector para encargarse de la gestión diaria de la compañía. La semana pasada se apuntaba con fuerza el nombre de Carlos Bertomeu, consejero delegado de Air Nostrum y representante junto a Pablo Serratosa de los intereses de Nefinsa. Bertomeu ha sido el principal artífice del lanzamiento y consolidación en el mercado de la aerolínea regional valenciana, a la sazón franquiciada de Iberia. Sin embargo, la creciente competencia de las bajo coste y el encarecimiento del precio del petróleo parecen demandar toda la atención del joven directivo en la gestión de la compañía, impulsada hace once años por la familia Serratosa.
A falta de confirmación oficial, todo apunta a que Manuel López Colmenarejo, director Comercial de Iberia, será uno de los hombres fuertes de la bajo coste.