La compañía aérea de tarifas reducidas Ryanair fue criticada por defensores de los derechos de los discapacitados porque supuestamente obligó a nueve pasajeros ciegos o con problemas de vista a salir de un avión minutos antes de que despegara.

Así lo informa hoy el diario británico ‘The Independet’, según el cual los pasajeros que se dirigían de vacaciones a Italia, habían facturado sus equipajes y tomado asiento en el avión cuando el piloto anunció que tenían que salir del aparato.

Los invidentes fueron escoltados hasta la sala de espera del aeropuerto de Stansted, próximo a Londres, donde algunos pudieron tomar otro vuelo seis horas más tarde mientras que el resto se vio obligado a pasar allí la noche.

‘Fue horrible. Te sentías como un criminal. Estamos destrozados’, dijo uno de los pasajeros, Beryl Barton, de la localidad de Norwich.

Según los pasajeros, el piloto les preguntó si eran ciegos y cuando contestaron afirmativamente, les dijo que había ya otros discapacitados a bordo, por lo que debían abandonar el avión.

Ryanair explicó que no podía admitirlos porque ya había en el avión otros tres discapacitados, que no tenían, sin embargo, nada que ver con el grupo, y los reglamentos de la compañía establecen que no puede haber más de cuatro por vuelo por problemas relacionados con la posible evacuación de los pasajeros.

El año pasado, la compañía perdió un juicio por haber impuesto a un pasajero el pago 27 euros adicionales por el uso de una silla de ruedas.

Desde entonces, la compañía ha impuesto a todos los pasajeros una sobrecarga de 0,73 céntimos de euro por billete con el argumento de que se destina a proveer de sillas de ruedas a quienes las necesitan.

El Instituto Nacional de los Ciegos del Reino Unido ha recibido ya ocho quejas contra la compañía.