El pasado 11 de diciembre, Farris, estudiante de tercer año de la exclusiva escuela de Fort Lauderdale, Pine Crest School, compró un boleto de avión con su propio dinero y voló al Oriente Medio. Su madre dijo que se fue sin decirle que se iba. Todavía no se sabe con exactitud si el padre sabía o no de los planes del chico.
Farris compró un viaje de ida y vuelta en la aerolínea KLM, ya que la política de la compañía permite que los menores viajen solos.
Farris envió a su familia un correo electrónico cuando llegó a la ciudad de Kuwait, y luego pasó algún tiempo entrevistando a los residentes de Kuwait, el Líbano e Irak, mientras se alojaba en casa de familiares de sus padres, ambos iraquíes, quienes viven en el área de Fort Lauderdale.
El martes pasado llegó a las oficinas de la AP en Bagdad, donde los periodistas lo pusieron en contacto con la embajada norteamericana. Funcionarios del Departamento de Estado asumieron la custodia de Farris y se se encargaron de los trámites para que este fin de semana pudiera volar de regreso al sur de la Florida.
El canal de televisión asociado con el Herald, WFOR-CBS 4, informó que Farris aún se encontraba con funcionarios del Departmento de Estado en Kuwait esperando un vuelo hacia Estados Unidos. Un portavoz de la embajada norteamericana en Bagdad no hizo comentarios ayer sobre el informe.
Antes de irse, Farris se llevó su pasaporte norteamericano junto a $1,800 en efectivo, según dijo la AP.
Descrito por sus amigos y familiares como un excelente estudiante que sabe cómo automotivarse, Farris quería observar por su propia cuenta el cambio de Irak hacia la democracia.
Recientemente había tomado una clase de periodismo sobre escritores que viven la experiencia de los temas que escriben para de esto modo tener una perspectiva mucho más amplia del asunto.