La aerolínea rusa Aeroflot lanzará este verano vuelos de bajo coste en varios trayectos de Moscú a Europa central para competir con las compañías germanas, según manifestó su su presidente, Valeri Okulov, al semanario alemán «Wirtschaftswoche».

No obstante, la aerolínea rusa no prevé crear vuelos específicos para este segmento o crear una filial dedicada a este negocio, sino que pretende que el bajo coste conviva en sus aviones con los pasajes normales.

Para ello, Aeroflot hizo en las pasadas navidades un pedido de 22 aviones del modelo 787 por 2.500 millones de dólares (2.083 millones de euros) al fabricante estadounidense Boeing en los que creará una clase de bajo coste en sus vuelos a destinos como Berlín, Viena, Varsovia y Praga .

Okulov se lamentó de que las líneas germanas ofrezcan vuelos a Moscú a precios muy inferiores que los de Aeroflot y anunció que la nueva clase estará situada en la parte trasera de los aparatos, con asientos a menor distancia y que las bebidas y comida se pagarán aparte.