La nueva compañía aérea de bajo coste creada por Iberia, Cobra, Iberostar, Quercus y Nefinsa comenzará su andadura utilizando aeronaves que han sido explotadas durante los últimos años por la aerolínea española. Aprovechando la renovación de la flota de corto y medio radio emprendida por Iberia el pasado año, la nueva sociedad alquilará en el mercado, después de que la primera se desprenda de ellos, cinco antiguos aviones A-320 con los que comenzará a volar el próximo otoño. El buen cartel de que goza el servicio de mantenimiento de Iberia y el precio de alquiler han sido suficientes razones de peso para adoptar esta decisión.

A 31 de diciembre pasado Iberia contaba con una flota de sesenta A-320 (de lejos la mayor de la aerolínea), de los cuales diez son en propiedad, otros diez en arrendamiento financiero (leasing) y cuarenta en régimen de arrendamiento operativo (alquiler). Los vencimientos de los contratos de arrendamiento operativo previstos para 2006 contemplan precisamente la retirada de cuatro unidades a mediados de año, según consta en la memoria del ejercicio correspondiente a 2005.

Otras compañías, como Spanair o Aerolíneas Argentinas, han realizado en tiempos recientes operaciones similares con aviones retirados por Iberia con las antiguas flotas de McDonell Douglas o Boeing 747.