Iberia ha decidido dar marcha atrás y no suprimirá los vuelos que resulten rentables, a pesar de la amenaza lanzada por su consejero delegado, Ángel Mullor, de eliminar aquellos enlaces que no pasen por el aeródromo de Madrid.

Fuentes de la compañía negaron ayer que las líneas de las que obtienen beneficios sean abandonadas y reiteró que no tienen ninguna ruta identificada. “Si una ruta ofrece rentabilidad, no será nunca cancelada”, explicaron.

Sin embargo, Iberia no cierra la puerta a esa decisión, que planea sobre el futuro del aeropuerto compostelano. “Si una ruta no es rentable ahora, no lo será nunca en el futuro. Y si además no aporta tráfico a la red, estudiaremos la posibilidad de abandonarlo”, cuentan.

Esa decisión afectaría en un principio a cinco destinos nacionales de los 17 con que cuentan las instalaciones de Lavacolla: Bilbao, Alicante, Málaga, Sevilla y Valencia. Su supresión, además, reduciría hasta cien los despegues semanales de la terminal y causaría la pérdida de casi la mitad de sus vuelos.

La cuestión radica, por tanto, en la rentabilidad de esos cinco destinos, que han ganado usuarios. Hasta el mes de octubre, el número de usuarios de esos cinco vuelos ha crecido hasta alcanzar los 136.438 viajeros, dos mil más que durante todo el año pasado. Y todavía restan los meses de noviembre y diciembre.

Bilbao ha sido el que más viajeros ha obtenido hasta octubre con 35.405, 7.000 menos que el año pasado. También ha perdido usuarios el de Valencia. El de Málaga, sin embargo, ha pasado de 14.353 a 24.520.

Londres sigue compitiendo

El vuelo de Londres, a pesar de la competencia de Ryanair, mantiene su competitividad. Hasta octubre, lo habían utilizado 65.617 personas, por 63.432 que se habían decantado por la compañía de bajo coste que opera con el aeropuerto de Stansted. Durante el año pasado, Iberia registró un volumen de pasajeros con la terminal de Heathrow de 72.681.

Candela le recomienda reducir costes internos

El Ayuntamiento de Santiago considera incomprensible la amenaza lanzada por Ángel Mullor y vincula ese anuncio con la escasa capacidad de Iberia para reducir sus elevados costes. “Sus problemas derivan de sus grandes costes, vinculados a una estructura empresarial muy pesada. Lo lógico sería actuar sobre ello y no abandonar un mercado”, explica el concejal delegado de Turismo, Francisco Candela.

La aparición de las compañías de bajo coste como Ryanair o Air Berlin están produciendo “un cambio en el mercado aéreo” al que Iberia, según Candela, debe adaptarse rápidamente, a pesar de que el surgimiento de estas competidoras se ha producido hace algún tiempo.

Para Candela, la solución para competir con ellas radica en un cambio interno de filosofía “para reducir costes” y no abandonar una posición firme, como la que mantiene en Lavacolla.

Ese argumento induce a Candela a censurar las críticas de Iberia a la competencia de las compañías de bajo coste. “Tampoco se puede cargar las tintas contra los competidores y sí trabajar en la reducción de los costes internos sin abandonar una posición en un mercado”, cuenta el edil compostelano.

La actual coyuntura tampoco justifica la decisión de cancelar vuelos en opinión de Candela, que recuerda que en la terminal de la capital gallega “aumenta el número de viajeros y el nivel de ocupación”. Es decir, es incomprensible abandonar un mercado en expansión y servírselo en bandeja a la competencia.

En este sentido, el responsable de Turismo resalta que otros operadores podrían situarse al acecho de Iberia y hacerse con su cuota de mercado. “En el aeropuerto de Vigo redujeron los vuelos a Barajas, y Spanair y Air Europa ya están dispuestas a cubrir el hueco”, concluye Francisco Candela