El actor Javier Bardem pasó momentos muy angustiosos en el Aeropuerto de Berlín cuando la policía aduanera sospechó de él como un presunto terrorista portador de un artefacto explosivo.

El aeropuerto de Tegel, en Berlín
, tiene unas normas de seguridad muy estrictas. Los policías alemanes consideraron sospechoso el aspecto de Javier, y pensaron que el altavoz amplificado que llevaba conectado al IPOD formaba parte del dispositivo de una bomba.

Tras ser retenido durante unos instantes, fue puesto en libertad cuando se aclaró el malentendido. Pero hubo momentos de tensión: “Mientras esperábamos les pregunté a los policías si podía salir a fumar un cigarro a la calle, y me dijeron que de ninguna manera”.

La compañía Iberia compensó después al actor con un billete de vuelo en primera clase. Bardem había viajado a la ciudad alemana para participar en la Berlinale, donde presentaba el documental “Invisibles”, producido por Pinguin Films, su propia productora.

Ya sabéis, a partir de ahora cuidado con los altavoces del IPOD.