El Aeropuerto de Berlín Tempelhof no tuvo los suficientes apoyos para mantenerse abierto, tras una consulta popular no vinculante. Es el más pequeño de los tres que tiene la capital alemana y se encuentra dentro de su casco urbano.

Un total de 2,44 millones de ciudadanos fueron llamados a las urnas para expresar su opinión acerca de la conservación del aeródromo, el más antiguo de Europa en funcionamiento. Sólo el 36% del electorado fue a votar y sólo el 21,7% se mostró a favor de mantener el aeropuerto cuando se necesitaba el 25% para mantenerlo abierto.